Los fuegos artificiales en la madrugada previa a un partido decisivo de copa son una vieja costumbre en Brasil. Y Boca volvió a sufrirlos. En la previa de la revancha contra Vasco da Gama, por las semifinales de la Sudamericana, hinchas del equipo carioca lanzaron pirotecnia en los alrededores del Hotel Windsor, en el que se aloja el "Xeneize" en Río de Janeiro.

El episodio ocurrió cerca de las 3.30 de este martes, mientras el plantel descansaba con la mira puesta en el partido que se jugará desde las 21.30 en el Maracaná. Durante varios minutos, los estruendos y las explosiones alteraron la tranquilidad de la zona, en una madrugada que estuvo lejos de ser la ideal para los futbolistas y el cuerpo técnico.

La escena volvió a poner en primer plano una práctica recurrente en las noches previas a los duelos internacionales en territorio brasileño. Los hinchas buscan perturbar el descanso de sus rivales con fuegos artificiales y ruidos durante la madrugada.

En las redes sociales, algunos usuarios bautizaron el episodio como una “rebelión en Barra de Tijuca”, en referencia al barrio de Río de Janeiro en el que se encuentra el hotel. 

Ahora, la incógnita pasa por saber qué efecto tendrá la madrugada agitada en el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena. La falta de descanso puede convertirse en un factor adverso, aunque también podría alimentar la motivación de un plantel que necesita una actuación contundente para seguir en carrera.